Esta crónica dominguera, la relataré en primera persona, ya que por una causa u otra, me personé en la rotonda de Santa Ana a las 09:00H (Ojalá lo hubiese pensado mejor antes de acudir, yo creo que me drogaron o algo y eso me llevó a tomar tal decisión).
A lo que iba, Triki salió en mi encuentro, porque él quería hacer algún kilómetro más de la ruta, total que nos vimos a mitad de camino y juntos llegamos a Santa Ana, allí ya empezó lo que es la ruta, a un ritmo tranquilo que en principio marcamos Paco y yo, luego Isidro y tal cual, llegamos hasta El Jimenado. Triki, que ya iba calentito tras haber hecho un poco de tras-moto con Miguel, se aburría en la grupeta y decidió poner una marcha cuartelera, todavía soportable para mis piernas, de camino a Roldán. Pero una vez pasado Roldán, ahí empezó mi calvario, puedo decir (y no exagero), que pudieron llevarme alrededor de unos... 10-12 kilómetros con el gancho, pero hasta al límite de sacarte de punto, pues hasta ahí. Muchos pensaran que estoy exagerando, pero comprenderán que con 3-4 salidas en bici que he hecho y los kilos que me sobran, yo no puedo ir moviendo el 12 igual que si comiese una pizza carbonara (El ejemplo os ha gustado eh xD).
Total, que tras 10-12 kilómetros en los que no paré de pensar ni un sólo momento en que iba a colgar la bici (Manías mías, siempre pienso lo mismo cuando voy jodido), llegó el gran relevo de Pablo, acoplado a su manillar de triatleta, que esos 2-3 km/h de más que puso, me sacaron de punto e hice algo parecido a Valverde, me abrí como una cerda y el grupo se me fué. Menos mal que estaba ahí Miguel con su 600 (y no es un coche) y me rescató. Una vez llegamos a Los Alcazares, a la primera de cambio y sin avisar mucho (Por si me convencían), me largué en la primera salida que vi a Torre Pacheco, dirección El Jimenado y fin del sufrimiento.
Me duché rápido y fuí a ver la carrera de Cartagena.
Luego fuimos a casa de la Trika, donde nos repuso fuerzas a todos los Camantes del día de hoy, y donde también pudimos celebrar el cumple de nuestro Presidente, Monitor, compañero y amigo, Alfonso Galindo.
Otro día, la crónica de la carrera de Cartagena.



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